LEÓNIDAS LAMBORGHINI Y HÉCTOR VIEL TEMPERLEY

Crítica literaria. Trayectorias.

Quedémonos con Leónidas Lamborghini para un cruce comparado con Héctor Viel Temperley, y pongamos el punto de la encrucijada en los dos libros que más nos interesan: Las Reescrituras (1996) y Hospital Británico (1997). Perfilemos el centro que más nos atrae para relacionarlo posteriormente con nuestro foco principal: el poder de lo reescrito. Lo diremos de una manera poco académica mediante la señalización del punto común de ambos libros a través de un fragmento del ensayo, Crónica, crítica y muerte de un heterónimo de Óscar de la Torre. Me refiero concretamente a esta concepción de la reescritura:

El nexo de la intrahistoria textual, del desgarre de miembros. Del nosotros emanamos. Conozcamos los estadios de propio retorno poético, pues hay que cuidar la raíz de cada existencia. Sístole y diástole del tiempo en medio de hacerse otro. Elegimos el escándalo: el poema con variantes-verdad, querido Valéry-; fuera de la opinión vulgar, la historia de la gestación del poema y de ese poema con otros del mismo autor u otros autores, esta historia, a veces, es más interesante que la propia obra. Visión del mundo hacia dentro, la escritura como práctica del trabajo y del juego. El estudio de los borradores como obra. Cambiar el movimiento del libro, el movimiento habitual: trasladar el punto de atención del escrito a la escritura de la escritura. La Génesis escrita, la Génesis definitiva: el producto inacabado junto al producto acabado, autosuficiente e insuficiente: los extremos en exceso: la posibilidad plena: la plenitud de la posibilidad: el estado naciente. Observamos el dinamismo, pero nacido de lo por venir. La Nación progresiva y la ventura de la metamorfosis; se trata, por tanto, del principio en cuanto empuje. Las vastas series de versos non finito. Las hipótesis de las expectativas, las conjeturas interpretativas de sí mismo y la densidad de aquello que tiene que llegar… aquello que pare.

Partir sin fórmulas y la crítica en cuanto horizonte. El proceso es el fin. El resultado es el inicio: el bautismo del análisis, la genética cómo normativa. La sucesión de esposas con el nacimiento del estudio genético de la palabra; reescrituras fabricadas en la cantera interior: la descomposición exterior en consonancia con nuestras intenciones más puras. Procedimiento que envuelve después de haberse construido. Nos iremos siempre al porqué de los bloqueos, de las recapitulaciones, de las adivinanzas. Trabajar en un plan para romperlo: saber de la huella y ser la huella. Nuestro laboratorio secreto. Las reescrituras, una forma progresiva del planteamiento del manuscrito. La mano del copista que cambia el original una y mil veces: encontrar y comprender esas variables. Edades y más edades y sentir los indicios. Estado de lo naciente, te mostramos cómo nos gusta pergeñar partiendo. Vamos a darle poemas a los mecanismos que los crean, que nos crean: entre-lugar   […].

                         (De la Torre, 2020: 158)

Todas estas observaciones cuadran con la razón de ser de la escritura en Héctor Viel Temperley y Leónidas Lamborghini, con sus interiores; pero el exterior es diferente. Ambos representan ejemplos, ya sea para bien o para mal, de que una intervención muy activa o no, en el ámbito literario y cultural, crea una determinada recepción, una vida crítica y un trato educativo propicios (así que ya saben, jóvenes poetas, no pierdan el tiempo en escribir excelentemente o en elaborar una poética, péguense a algún padrino y no paren de estar aquí y allá, o todo esto en el mismo soplo). En el caso de Héctor Viel Temperley hay que decir que no hizo presentaciones, recitales, etc, etc y más etcéteras de relaciones públicas. Como sabemos, no tuvo grupo y no se le incluyó en ninguna generación ni tampoco en antología alguna. Por su parte, Leónidas Lamborghini, sí tuvo desde el inicio una recepción satisfactoria y una integración socioliteraria acogedora. Hay que tener en cuenta que Reescrituras aparece en 1996, aunque el asunto de la reelaboración ya venía de lejos con Verme y 11 reescrituras de Discépolo (1988) y más alejado con La canción de Buenos Aires. Responso para porteños. Tango-Blues (1968).Esencialmente, esas Reescrituras consisten en una colección de las más importantes reelaboraciones a modo de suma poética. En este libro, dentro de la palabra “parodia” caben todas estas definiciones: imitación, remedo, caricatura, simulacro, copia, representación o calco. Para Lamborghini, su propia poesía radicaba en un cruce de cita y de parodia; en lo propio, en sitios de frontera, en apropiaciones de uno mismo y del otro (enlazados, ya sin saber dónde acaba aquello y donde acaba esto); en lo sentimental, una manera de hacer memoria. Pero el nexo común será Carroña última forma (2001) en el cual se produce esa construcción del libro de poemas a base de fragmentos de otros, de rehechura del antes, de soldadura de una vida poética.

El final de la etapa poética de Héctor Viel Temperley se soluciona en dos libros: Crawl (1982) y Hospital Británico (1986), reeditados conjuntamente por Ediciones del Dock en 1997 y 2001. Este hecho nos da una idea de la unidad de estas obras. El primero de ellos, compuesto entre el uno de febrero de 1980 y el veinticuatro de junio de 1982, regresa siempre a un mismo verso inicial que origina los demás: “Vengo de comulgar y estoy en éxtasis” (Viel, 2006: 203) y también a cierto irracionalismo y hermetismo que no se había dado en grandes dosis, pero que ahora se descubre como la fuerza principal de expresión. Crawl es un cuerpo que va nadando, una oración fragmentada en donde el ángel y el autor convergen en un mismo punto lírico: “el pubis de María” o “la mariposa de Dios”. Esta mariposa se hace férrea en Hospital Británico: “Pabellón Rosetto, larga esquina de verano, armadura de mariposas: Mi madre vino al cielo a visitarme” (Viel, 2006: 231). Este poemario es la obra de un “trepanado”, de alguien que al escribirlo no existió, la playa en donde varan todos sus libros. Se recogen fragmentos fechados y transformados en prosa desde 1969 (Humane vitae mía), 1976 (Carta de marear), 1978 (Legión Extranjera) hasta Crawl, y se añaden textos nuevos y también fechados de 1984 y 1985, junto a otros de 1986 en los que no aparece ninguna fecha. Estos cauces temporales desembocan en la muerte de la madre y la enfermedad del poeta; pero ya no se despliega ningún espacio-tiempo, tan solo una epifanía cuya intensidad le permite salir de su situación, una poesía como desposesión: “Aquí besa mi paz, ve a su hijo cambiado, se prepara -en Tu llanto- para comenzar todo de nuevo.” como apunta Támara Kamenszain: “para escribir después de Viel habrá que aprender a nadar” (Viel, 2006: 5). La vida de Viel Temperley y la de su escritura se juntan y encajan sin mácula en Hospital Británico. La memoria y las rémoras del repaso se igualan a ese ejercicio de montaje de autoplagios y nuevos injertos.

Esta vía entronca perfectamente con la suma poética de Leónidas Lamborghini. Las aportaciones centrales de ambos poetas podemos trazarla mediante las siguientes líneas:Tratándose de un trabajo de recorte, acoplamiento y ensamblaje, donde el texto, por momentos, es extraído de otros anteriores, modificando su sentido en un nuevo conjunto (aunque no es forzoso que así sea) mediante la práctica del montaje.” (Hernández, 2014). Con estos elementos y aquellos hemos puesto en conexión dos realidades poéticas que avanzan en la apertura de caminos por lo non finito, por lo especular.

Algo de bibliografía

De la Torre, Óscar. (2020). Crónica, crítica y muerte de un heterónimo. Inédito.

Hernández, Biviana. (2014). “Poéticas de la reescritura: Héctor Viel Temperley y Leónidas Lamborghini”. Consultable en http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0121-85302015000200008

Lamborghini, Leónidas. (1968). La canción de Buenos Aires. Responso para porteños, Tango-Blues. Buenos Aires. Ediciones Ciudad.

—(1988). Verme y 11 reescrituras de Discépolo. Ciudad de México. Sudamericana.

(1996). Reescrituras. Buenos Aires. Ediciones del Dock.

—(2001). Carroña última forma. Buenos Aires. Adriana Hidalgo Editora.

Viel Temperley, Héctor. (1997). Hospital Británico. Buenos Aires. Ediciones del Dock.

—(2006). Prólogo de Támara Kamenszain. Obra completa. Buenos Aires. Ediciones del Dock.

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